martes, 17 de agosto de 2010

RELATO REALISTA

MIRANDO AL MAR

Mira las olas como vienen y van intentando salir del mar, alcanzándolo, intentando mojarle…

Mira al mar y parece que sus temores se van al ritmo que las olas se esconden bajo la espuma.Es un chico joven lleno de vida, pero con un problema. Es alto, delgado, moreno como la arena del mar mojada en un día de invierno; en un pasado era alegre, divertido, con ilusiones pero ya no, ahora es triste, sin amigos que no le importa vivir o no.

Esta oscureciendo, es hora de irse pero no quiere, no quiere recordar su pasado y cuando mira al mar lo olvida todo.

Camina, a medida que se aleja de la orilla, un hueco vacío marca su corazón, ese hueco que le ha dejado Ella.

Ella, hermosa palabra cuando se habla de amor. Tierna, amable, cariñosa, te da la vida cuando estás con ella, pero desde que desaparece te la roba como si de un objeto se tratase.

Él ya ha sufrido por Ella, le ha robado el corazón, ahora es difícil olvidarla, tan dulce caramelo y tan amargo sabor.

Llega a su hogar, todavía puede olerse la brisa marina que trae impregnada en su chaqueta. Triste, se tumba en el sofá, deja caer sus brazos sobre los cojines, recuesta la cabeza y piensa…

A la mañana siguiente tiene que ir a trabajar, coge su coche hasta la oficina, todo el día alrededor de papeles, se agobia, de 7 a 5, de 7 a 5, la monotonía le abruma, recuerda la tarde anterior en la playa, las olas, la espuma…

Mary, una compañera de trabajo le espera a la hora del almuerzo. Hablan y él no puede evitar mirarla de una forma un tanto especial, no se había dado cuenta de lo bella que era, de pronto siente temor. Y si….

Ya en su casa recuerda la cafetería donde estaban sentados, hablándole, mirándose a los ojos y piensa, y si….

Mary hacía tiempo que había puesto sus tiernos ojos en nuestro amigo, pero él estaba en tal profundo sueño con Ella, que no se había percatado.

Los días transcurren sin ningún percance, hasta que una tarde quedan para tomar café. Él le cuenta todo lo que le ha pasado con Ella, rompe a llorar en el aterciopelado y dulce hombro de Mary. Siempre estará, es una amiga que nunca se olvida de sus amigos y es la única amiga que tiene.

Mira al mar, ya no tiene tantos temores como antes, pero le gusta mirar al mar.

Siente una mano cerca, caliente, dulce, a su lado esta ella, Mary.

La mira, lo mira, sienten dudas, pero sus corazones se los dicta, acercan sus rostros, cierran los ojos, sus labios se pegan y se sumergen en un dulce y profundo beso.